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Tendinitis rotuliana

La tendinitis rotuliana, conocida también como tendinopatía rotuliana es una lesión que se produce en la rodilla, afectando directamente al tendón rotuliano. Al efectuar movimientos constantes se irritan o dañan los tejidos generando así la tendinopatía rotuliana. A esta inflamación se le conoce además como “rodilla de saltador” porque se presenta mayormente en personas que realizan actividades deportivas. Por lo tanto, jugadores de baloncesto, fútbol, voleibol e incluso otros deportes que impliquen realizar presión en las rodillas, son los que tienden a sufrir de este tipo de afección.

tendinitis rotuliana

Sin embargo, todos estamos expuestos a este tipo de lesiones, ya que el mal apoyo del pie mientras caminamos puede producir la inflamación del tendón rotuliano. La tendinitis rotuliana es vista como una lesión menor, que no es verdaderamente peligrosa. Es por ello, que generalmente se ignora o se intenta automedicar, pero si esta afección se deja pasar, seguramente va a requerir a la larga de una cirugía. Es importante percatarse de un dolor en el tendón rotuliano ya que la medicación a tiempo puede evitar un daño mayor en la rótula.

 

Síntomas de la Tendinitis Rotuliana

Los síntomas más comunes de la tendinitis rotuliana son:

  • Dolor en el tendón rotuliano (concretamente debajo de la rodilla).
  • Inflexibilidad en la rodilla, sobretodo al saltar, agacharse, colocarse en cuclillas o arrodillarse.
  • Dolor al momento de realizar alguna actividad deportiva.
  • Dolor al flexionar la rodilla.
  • Debilidad en la pierna afectada.

Sin embargo, existen otros síntomas a los que debemos estar atentos ya que también pueden indicar una tendinitis rotuliana. Estos pueden ser:

  • Dolor de la rodilla, a pesar de estar en reposo. Este dolor es continuo y se incrementa en las noches.
  • Problemas de estabilidad o equilibrio.
  • Dolor al flexionar la rodilla, suele aparecer antes de realizar deporte y al culminar la actividad física, es decir, que no es constante.
  • Zona de la rodilla sensible.
  • Zona de la rodilla hinchada y con una temperatura alta.

Se recomienda no esperar a que el dolor sea continuo y excesivo para consultar un médico sino al presentar cualquiera de estos síntomas.

Causas de la Tendinitis Rotuliana

Al hablar de la tendinopatía rotuliana, lo más común siempre será atribuirle esta lesión a actividades deportivas que impliquen realizar una fuerza o presión en las rodillas constantemente. Aunque es cierto que ese es el principal motivo, existen diversas causas que detallaremos a continuación para que así puedas evitar sufrir esta inflamación.

  • Actividades deportivas donde se deba saltar.
  • Correr enérgicamente.
  • Golpes o impactos en las rodillas.
  • Entrenamientos rígidos.
  • Errores de entrenamiento (mucho volumen, demasiada distancia o muy rápido).
  • Movimientos bruscos.
  • El uso de calzado inapropiado (sobretodo para realizar actividades deportivas).
  • Realizar actividades deportivas en una superficie o suelo duras (como el cemento).
  • La edad (especialmente por la flexibilidad).
  • Mala colocación al afincar el pie.
  • La obesidad o sobrepeso

Tratamiento para la Tendinitis Rotuliana

Determinar que tienes un problema en el tendón rotuliano no será tarea difícil, si tienes dolor o molestia que aumenta al ejercitarte debajo de rotula, seguramente ya el tendón esté inflamado. Existen diversas formas para tratar la tendinitis rotuliana, generalmente se comienza probando con tratamientos más sencillos antes de decidir que la cirugía es la mejor opción. A continuación te explicaremos las posibles soluciones a esta lesión.

Lo primero que vamos a tomar en cuenta son algunos tratamientos caseros que puedes poner en práctica para mejorar la tendinitis rotuliana, como por ejemplo, colocar hielo en la zona afectada, el reposo, comprimir y elevar las rodillas.

  • Hielo: Para disminuir la inflamación debes colocar hielo en algún pañuelo no muy grueso y colocarlo en la rodilla inflamada, luego de hacer ejercicio. Debes tomar en cuenta que este tratamiento aliviará el dolor pero no va a curar la afección del tendón.
  • Botella de agua caliente: Consiste en llenar una botella con agua caliente, envolverla en un pañuelo no muy grueso y colocarlo en la rodilla inflamada por al menos 15 minutos.
  • Ejercicios: Hay una gran serie de ejercicios que podemos realizar para fortalecer nuestras rodillas, entre ellos tenemos, balón medicinal, trotar, andar en bicicleta y las sentadillas. Los estiramientos de cuádriceps son quizás el ejercicio más remendado para tratar la tendinitis rotuliana. Es importante que siempre antes de empezar cualquier actividad física, se realice un debido calentamiento para evitar este tipo de lesiones.

Ninguno de estos tratamientos curan la inflamación del tendón rotuliano, solo ayudaran a mejorar y aliviar el dolor. Por lo tanto tomar algunos antiinflamatorios que te será de gran ayuda. El Ibuprofeno o el Naproxeno Sódico sirven para desinflamar el tendón a corto plazo. Si ninguno de estos tratamientos elimina tu dolor debes acudir a un médico especialista que podrá evaluar tu caso y sugerir otros procedimientos como los siguientes:

  • Inyecciones de plasma: Aunque no está totalmente comprobado que sean efectivas, se están realizando estudios que apuestan a que las plaquetas que contiene el plasma sean capaces de general tejido nuevo y de esta manera ayudar al tejido del tendón rotuliano a cicatrizar.
  • Inyecciones de corticoesteroides: La aplicación de esta inyección en el tendón rotuliano puede aliviar el dolor. Aunque es algo riesgosa ya que puede debilitar los tendones y estos serán más propensos a partirse.
  • Cirugía: En caso de que los tratamientos vía oral o las terapias y ejercicios no funcionen el médico especialista tomará en consideración realizar una cirugía. Esta intervención consiste en reparar el tendón rotuliano a través de incisiones pequeñas a los bordes de la rodilla.

Podemos entonces sugerir para la prevención de la tendinitis rotuliana, una buena rutina de entrenamiento antes de realizar actividades que requieran presión en las rodillas. Además se debe contar con unos zapatos adecuados, que cuenten con el soporte necesario. Finalmente, si presentas los síntomas de esta afección acude lo más pronto posible a tu médico de confianza para que a través de una ecografía pueda evaluar tu caso y sugerirte un tratamiento ya que la tendinitis rotuliana se puede convertir en una tendinosis con carácter degenerativo. Es importante aclarar que la tendinosis al contrario de la tendinitis, no presenta dolor, por lo que el tratamiento debe ser distinto.